8.7.06

Un pueblo dividido

México ha demostrado ser una población dividida en cuestión de intereses políticos; lo hemos comprobado en nuestras últimas Elecciones. Los partidos políticos (al menos, los dos considerados más fuertes) también lo han demostrado, manifestando una clara incompatibilidad de intereses y una muy seria deficiencia para trabajar en equipo... triste ¿no?

Ahora bien, ¿cuál es el destino del pueblo mexicano ante estas dos variables? Sin duda, el primer objetivo del Presidente Electo, debiera ser la reconciliación con su pueblo; pero si no se cansa de descalificar a su contrincante ¿no hace lo mismo con la parte del pueblo que lo sigue? Una vez más, es clara la tendencia del poder político: los ciudadanos sólo contamos mientras se cuentan nuestros votos; lo demás: fantasías animadas de un país mejor.

¿Triste? no. Sólo tenemos el gobierno que nos merecemos. Lo realmente triste es nuestra poca capacidad para reclamar un gobierno justo. ¿Y dónde podemos conseguir esa capacidad? Nos han dicho que nos espera la estabilidad económica. ¿Qué significa realmente ésto?; ¿cómo podemos intervenir activamente en las decisiones de nuestro país?

Aquí, el conocimiento de nuestra realidad política indica ser el elemento clave, porque tal parece que una vez que elegimos, olvidamos: olvidamos que México no se construye con salir a votar cada seis años. México se construye todos los días. ¿Y cómo lograrlo? Por principio de cuentas, sería el conocer nuestros derechos y obligaciones como ciudadanos, a saber: conocer nuestra Constitución Política y desde ese punto, descubrir la mejor forma en que podamos intervenir. Incluso iría un poco más lejos en mi punto de vista, y propondría a la Secretaría de Educación Pública (SEP) que incluyera en los planes de estudio a nivel bachillerato (nivel medio-superior) una materia extra: Política Mexicana. ¿No es cuando se concluye este ciclo que la mayoría de los jóvenes llegan a los 18 años de edad y tienen la edad para sufragar? ¿Porqué no darle las armas de conocimiento necesarias para elegir de manera más consciente?

México se preocupa de las leyes que le afectan directamente ¿porqué no ocuparse en proponer leyes que le beneficien? Me parece que nos falta cultura política; apostar a ella tal vez nos vuelva activos con respecto a nuestros asuntos de gobierno, y entonces -al saber-, estaremos en mejor situación de elegir y proponer un gobierno mejor.En este sexenio, todo parece indicar, que la oportunidad nos ha llegado de manera natural (si no es que lógica, en el claro avance que hemos tenido en nuestra "democracia") porque, si tenemos en cuenta, nuestras marcadas diferencias en intereses políticos, quizá podríamos aprender a exigir lo mejor de ambas tendencias. Todo parece indicar que tenemos la oportunidad de un cambio tan al alcance de la mano, como nuestra propia Constitución Política.