24.7.06

No olvidemos

México no debe olvidar que nunca había podido ejercer la democracia; que no era el voto de todos, sino el dedazo, el que decidía quien sería el nuevo Presidente de la República.

México no debe olvidar que éste es apenas el segundo sexenio en el que, aparentemente, la democracia ha sido ejercida por el pueblo (con todas las desventajas que tiene el que sea un partido y no el pueblo quien elige a los candidatos, por supuesto).

Al punto que quiero llegar es: nuestro país apenas enfrenta una democracia, con todo y los problemas que esto puede provocar (como lo hemos estado viviendo en las últimas semanas). El pueblo está dividido por intereses políticos. Hubo una competencia demasiado cerrada en los resultados de la contienda y muchas deficiencias por parte del Instituto Federal Electoral.

No puede ser que México, ante sus pininos en democracia, permita que una gran parte de la población se quede con la sospecha de un fraude electoral. Abrir las urnas y contar los votos uno por uno, quizá no esté contemplado por nuestras leyes bajo las circunstancias que ahora vivimos; pero también es cierto que las leyes mexicanas dejan mucho que desear y que tienen que evolucionar para responder a las nuevas circunstancias que vive el país.

México no puede permitir que la democracia se ensucie, teniendo la posibilidad de impedirlo.

México no debe olvidar que ha vivido demasiados fraudes sin conocer al autor de la mayoría de ellos.

México no puede sufrir una caída tan grande. No es poner en tela de juicio la participación ciudadana en las casillas ni a nuestras Instituciones. México tiene una historia desafotunada en cuestión de democracia y no debemos sufrir un retroceso ante la sospecha.

Es cierto que el PRD ha hecho muchas declaraciones desafortunadas; pero lo que proponen, debido a las condiciones de divisionismo en el país y la sospecha de fraude que se ha implantado en el colectivo, no suena tan descabellado.

No debemos olvidar que nuestro actual Presidente, su partido y algunos empresarios, en pro de la libertad de expresión, iniciaron una guerra sucia en contra de Andrés Manuel López Obrador. No olvidemos que gracias a la desigualdad económica, el pueblo no pudo responder a los empresarios. No olvidemos esas campañas de descrédito contra el PRD. No olvidemos que lo principal en este país es cuida y hacer crecer a nuestra democracia; por el bien del pueblo, debemos evitar la división.